El descanso en la maternidad

El descanso… ¡ay, qué bonito concepto! Cierras los ojos, te relajas y te concentras únicamente en eso, en descansar.

Ya me habían dicho que aprovechara a dormir en el embarazo, pero pensaba que en algún momento, al menos al dejar el pecho/biberón por la noche (la llamada toma nocturna), lograríamos (sí, sí, has leído bien; en mi caso, se comparte hasta el descanso) dormir más de cinco horas seguidas. Pero no. Aparece una nueva batalla que lidiar, esta vez contra el chupete.

Y eso que mi hija tampoco es que lo use mucho, pero para dormir, sí. Y cada vez que se le cae (y se da cuenta), el grito que pega es digno de soprano.

Si estás leyendo esto y aún estás embarazada: duerme, DUERME, ¡¡¡DUERMEEEEE!!! Oye, que igual tu bebé duerme fenomenal todo el tiempo, ¡eh! Pero, por si acaso, relame cada momento que te das la vuelta en la cama sin tener que mirar el reloj o levantarte.

Y si no estás embarazada pero conoces a alguien que ha tenido un bebé en los últimos meses (o años; sí, sí, años también), ten paciencia si te contesta mal, o te responde con monosílabos, o no se acuerda de tu cumple, o no se da cuenta (eso es lo que te crees tú) de que hace mucho que no os veis. Ella lo sabe, se acuerda y, probablemente, te acabe felicitando días más tarde o te pida disculpas por las formas. O igual no, porque cuando no se duerme, tu cabeza, se-te-va.

Sí, sí, de hecho una de las peores torturas (y fíjate que parece que no pega la palabra tortura en un blog de maternidad) es precisamente la privación de sueño. Pues ahora imagina esa situación durante días, en muchas ocasiones meses, y aun también en unos cuantos casos, ¡años!

He de decir, que aunque es duro el no dormir cualquier sonrisa y cucamonas que haga tu peque te lo va a hacer más llevadero. Así que no desesperes, que llegará un momento en que durmáis todos de nuevo noches enteras.

Luego, vendrá el segundo hijo y entonces… ¡vuelta a empezar! 

Un último consejo: usa crema hidratante para tu piel sí o sí, que lo que el descanso no haga, lo haga tu crema. ¡Que no hay que olvidar de cuidarse!

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One comment

  1. Ay, Elena, cuánta razón!! El único consejo que de verdad era cierto y universal cuando me quedé embarazada fue ése: que durmiera bien y todo lo que pudiera! Qué tiempos aquellos… jajaja

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