Cada madre es perfecta para su hijo

Cada madre es perfecta para su hijo. Hoy os quiero dejar aquí una reflexión en esta línea. Y no me refiero solamente al sentido romántico de la frase. Por supuesto, cada hijo adora a su madre; a ella y a ninguna otra. Pero hoy quería escribir sobre algo menos sutil.

Hablo de las pequeñas decisiones que las madres tomamos continuamente por nuestros hijos: si van a tomar chocolate antes del año o no, si se les echamos sal a la comida, si van a usar pañales de tela o desechables, si les dormimos en brazos o les dejamos llorar en la cuna, si van a beber en un vaso de adaptación o directamente en vaso de cristal, si su ropa o sus juguetes van a ser ecológicos o no… Y así, mil pequeñas decisiones que los padres tomamos desde el día en que nos entregan a nuestro peque.

Aquí quiero hacer un inciso. Hablo de ‘madre’, pero esto se puede aplicar igual a los padres. Sólo que como es una reflexión que yo me he hecho, me sale ‘en femenino’. Si algún padre me lee, que me perdone si parece excluirle… no es así. También ellos son perfectos para sus hijos. ¡Faltaba más!

Volviendo a la idea, el post de hoy habla sobre el respeto, por un lado. Y sobre la pérdida de miedo y culpabilidad por el otro.

Y es que ‘los de fuera’ tenemos que respetar muchísimo las decisiones de cada madre con cada uno de sus hijos. Porque es la madre la que se pasa 24 horas con ese niño y la que más le conoce. Es a la madre a quien acompaña esa intuición femenina que a veces te dice tanto, con tan poco. Y, desde luego, es el amor de esa madre la mejor guía que se puede tener en la crianza de ese niño.

Por eso, los observadores tenemos que ser humildes y muy respetuosos con las decisiones de cada madre para con sus hijos. Muchas veces desde fuera no entendemos lo que otra persona hace y es muy fácil hacer juicios de valor. Pero esa madre, al hacerlo, está respondiendo a las actitudes, costumbres y, a veces, preferencias de su peque. Ella sabe por qué.

Y nosotros, los padres, tenemos que perder el miedo y estar muy seguros de que esas decisiones, tomadas siempre pensando en el bien del niño, están bien tomadas. No estemos siempre mirando atrás, pensando que lo hemos hecho mal. Y menos por las palabras de gente no conectadas a ese niño.

Si te has documentado, te has informado, has pedido opinión a aquéllos que saben más que tú, has observado al peque y has tomado tu decisión… ¡esa decisión está bien tomada! No tengas miedo. No dejes sitio a la culpabilidad. ¡Eres una madre estupenda!

Todos valoramos un buen consejo, pero todos hemos recibido también juicios injustos y muchas veces dolorosos. De familia o de extraños. Y, a veces, hasta nos hacen dudar de lo que hemos pensado y repensado mil veces. Por eso hoy quería dejaros aquí está reflexión y es que siempre, cada madre, es perfecta para su hijo.

 

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One comment

  1. Muy buena reflexión Leticia! Yo suelo ser muy crítica conmigo misma y la culpa siempre me va persiguiendo, pero como bien dices tenemos que respetarnos a nosotras mismas en nuestras decisiones. Un besazo y seguir así, me encanta leeros!!

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