Llegó el calor y los primeros baños en la piscina

Llegó el verano y llegó el calor. Y con ellos, los primeros baños en la piscina. Antes de nada, y para consolar a todas las mamis que se enfrenten por primera vez a este pequeño reto, lo primero es saber que el primer baño en la piscina de verano no suele ser un éxito.

Lo peor para los bebés suele ser la diferencia de temperatura, así que no esperes la cara de felicidad que suelen poner en las climatizadas. Y aunque los niños no suelen tener un miedo innato al agua, el proceso de adaptación a un nuevo medio siempre cuesta un poco, y es diferente en cada peque. Por eso no debemos ponernos objetivos muy ambiciosos. ¡Conseguir que nuestro bebé disfrute del agua ya es un gran avance!

Os doy algunos consejos que nos dieron en matronatación para que el proceso sea lo más fácil posible:

  • Echadle mucha agua por la cabeza, también en el baño diario.
  • Entrad a la piscina con el bebé en brazos, procurando siempre que sus ojos estén a la altura de los tuyos, para evitar que tengan la sensación de estar ahogándose.
  • Se pueden usar flotadores o manguitos, pero el objetivo en estos primeros meses no es su independencia en la piscina, sino que cojan seguridad dentro del agua.

Una vez que nuestro bebé se familiarice y esté feliz en el agua, podemos atrevernos con una inmersión. Para evitar que trague agua y se asuste, sopla bien en su carita antes de sumergirle unos segundos. Y por supuesto, cuéntale primero de qué se trata el juego.

¡Suerte para todos los bañistas!

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4 comments

  1. Mi peque se agarraba a mí como un koala en cuanto se olía que le íbamos a meter en la piscina, a pesar de que no hay quién le saque de la bañera. Poco a poco, y con mucha paciencia, ha ido perdiéndole el miedo a esa gran masa de agua y parece que tolera mejor el frío. Así que, como dice Rocío, mucho ánimo, que cuando por fin le cogen el gustillo a la cosa, mola un montón darse un chapuzón juntos

    1. Ya veo que no soy la única que va a la piscina con un koala! 😉 Me habéis dado ánimos para que lo siga intentando!!! Gracias!!!

  2. Yo he tenido esa experiencia en la piscina y en la playa. En la piscina, se agarraba a mi como un koala pero se acostumbro mejor, pero hemos estado en la playa cuatro días y era pisar la arena de la playa o entrar en el mar, se ponia a gritar y ya no se soltaba de mi cuello.
    Menos mal que a los dos días se le paso un poco…. Al final, todos nuestros peques pasan por la misma situación en mayor o menor medida.

  3. Mi pequeño koala también ha “sufrido” este año la piscina y el mar, pero os diré que le han gustado bastante. Eso sí, bien agarradita y mejor si es de papá!

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