Rutina con niños de 2-3 años

Uno de los propósitos que me he planteado para este año es establecer una rutina diaria más estricta para llevar a cabo con A. porque a veces pienso que suelo ceder fácilmente a lo que ella me plantea, y esto a la larga no resulta nada bueno.

Después de mes siguiendo la rutina, que a continuación os explico, he notado que A. obedece más y se muestra más participativa en casa. En general, el hecho de seguir un orden en nuestras vidas hace que todo resulte más fácil y sencillo ya que evitamos sobre todo la improvisación, que a veces puede llegar a estresarnos.

He de confesar que hasta hace poco he sido una ‘mala madre‘ en el sentido de que era mi hija la que se adaptaba a mí y a mis planes y casi nunca al revés. Sin embargo, conforme se van haciendo mayores esto resulta más complicado y a veces nos toca enfrentarnos a ellos para poder hacer lo que nosotros queremos.

Es por eso por lo que tomé la decisión de llevar una rutina diaria. No se trata de una rutina super estricta, y menos con lo imprevisibles que son nuestros peques, sino que la idea es fijar unos horarios o momentos para cada tarea e intentar llevarlos a cabo diariamente.

De esta manera, el niño se hace consciente de lo que toca en cada momento y eso se manifiesta en que está más tranquilo y se muestra más participativo. Además, una vez que lo interioriza es él mismo quien toma la iniciativa, por ejemplo, de lavarse los dientes después de comer.

Las tareas que he integrado en la rutina diaria son las siguientes:

  • Por las mañanas, tras desayunar, lavarse la cara y los dientes.
  • Por la tarde, al salir de la guarde, si hace bueno vamos al parque, o sino vamos a casa a jugar hasta la hora de la cena. Yo intento que juegue sola para que desarrolle su imaginación pero sí es verdad que el hecho de jugar con ellos les ayuda en este sentido y además les estamos dando un tiempo de calidad.
  • Los juegos terminan a las 19:00 horas, que es cuando toca la cena. Pero antes solemos recoger todos los juguetes mientras cantamos una canción que le motiva.
  • Tras la cena hay que lavarse los dientes de nuevo y, según el día, toca baño o no. No me gusta bañarla diariamente porque tiene bastante dermatitis y le suele empeorar. Eso sí, después del baño, le pongo siempre cremita o aceite para cuidar su piel.
  • A las 20:00 horas es el momento de meterse en la cama y contarle cuentos tranquilamente. Más tiempo de calidad.
  • A las 20:30 horas se apaga la luz y, aunque a veces llora, normalmente se queda dormida al rato.
  • Los viernes es un día especial y solemos cenar pizza y ver algo de dibujos. La verdad es que no soy nada amiga de las pantallas porque pienso que son contraproducentes y los activan más, pero hay que reconocer que son muy socorridas.
  • El fin de semana lo único que mantenemos son las horas de sueño. Cada finde es diferente y, como digo, no es una rutina estricta que nos termine agobiando. Aunque lo que sí suelo hacer los domingos es corte de uñas, para que luego no se me olvide con las prisas de la semana.

Mi idea es, semanalmente, seguir añadiendo pequeñas tareas a la rutina para que no sea un cambio de golpe. Por ejemplo, que se lave los dientes después de cada comida, ya que ahora sólo los lava por la mañana y por la noche pero no todos los días; empezar a ponerla a que haga pis justo al levantarse y antes de ir a dormir, lavarse las manos después de ir al baño y justo cuando llegamos a casa de la calle, etc.

Y vosotras, ¿seguís algún tipo de rutina?

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