Cosas que hacemos sin mala intención

A los padres nos suelen molestar ciertos comportamientos de la gente hacia nuestros hijos. Sin embargo, son cosas que se hacen sin mala intención y que nosotros mismos hemos podido hacer en algún momento antes de ser padres. En este post las madres de la tribu de Chamberí os pedimos: por favor, ¡no hagáis esto con nuestros hijos!

Leticia

A mí me fastidia cuando a L. le dan para comer cualquier cosa y a cualquier hora, sobre todo porque al ser celíaca muchas veces se lo tengo que quitar y… os podéis imaginar… Tampoco los ‘consejos’ y, a veces, las ‘ayudas’ cuando llora por la calle (“que te deja mamá en la calle”, “que te deja mamá de querer”…) resultan muy bienvenidas.

Sofía

Por favor, ¡no les deis dulces a nuestros hijos! De vez en cuando alguien tiene la genial idea de darle, por ejemplo, un bizcocho a mi hijo media hora antes de comer. Los niños a esta edad tienen un estómago pequeño, ese tipo de alimentos son muy saciantes y es difícil hacerles entender que tienen que esperar a comer eso tan rico después. Y aunque no sea antes de comer, seguramente esa persona no sepa los dulces que ya ha comido a lo largo del día o cuál es la política de los padres en lo que a ese tipo de alimentos se refiere.

Además, haciendo eso se transmite a los peques que los dulces y las chucherías son lo mejor, y que la fruta o el bocata que tenían para merendar son un rollo. En lugar de dulces, se les puede regalar por ejemplo una fruta que no se coma habitualmente: mango, arándanos, frambuesas… Eso les va a encantar, no va a provocar ningún conflicto con los padres y va a ser mucho mejor para ellos.

Cristina

Cuando los niños son pequeños aprenden mucho más de lo que ven que de lo que les decimos. Así que nuestros esfuerzos por que A. entienda que la calle sólo se cruza cuando el señor del semáforo está en verde no sirven de nada si en cada paso de cebra ve a uno o dos adultos que cruzan en rojo. Es algo que yo también he hecho, y que sigo haciendo cuando no voy con mi hijo. Pero desde que soy madre procuro fijarme en si hay niños a mi alrededor y, si los hay, me espero. Los dos minutos que tarda un semáforo en cambiar de color no son tan imprescindibles para mi vida, y de este modo damos un gran ejemplo a los más pequeños.

Mara

A mí me pasa como a Sofía. No me gusta cuando intentan darle a A. un chupachups, una piruleta o cualquier otra golosina. A. aún no ha probado nada de eso, lo evitamos por todo lo alto porque sé que si lo prueba luego le va a costar resistirse. Así que, por lo menos en niños muy pequeñitos, deberíamos ser todos muy conscientes de que este tipo de productos no conllevan ningún beneficio para ellos.

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