Día de la Mujer: Yo no renuncio

El papel de la mujer en la sociedad ha cambiado mucho en los últimos años con la incorporación al mercado laboral, el acceso a estudios superiores y los conceptos de ‘igualdad’ y ‘conciliación’ en boca de todos. Sin embargo, seguimos siendo nosotras las que soportamos el mayor peso de la crianza en la mayoría de los hogares y, aunque estemos en parejas en las que se reparten las tareas más o menos por igual, hay un plus que, en general, se echan a la chepa las mujeres.

Seguramente nuestras abuelas, y probablemente nuestras madres, se escandalizarían con algunas formas de criar a nuestros hijos, pero para sostener esto, ¡también hay que cuidar de una misma! En este post os contamos las pequeñas y grandes cosas a las que las madres de la tribu de Chamberí no estamos dispuestas a renunciar.

Sofía

Son pocos, pero hay momentos en los que necesito un poco de tranquilidad. Ya sea para hacer un trabajo, estudiar o, simplemente, para tomar el aire. En esos casos, sin ningún remordimiento, nuestro queridísimo hijo puede darse una vuelta con su padre, ir con sus abuelos o dar un paseo con la canguro. Y no le pasa nada por no estar con su madre un rato.

Ambra

Antes de la maternidad viajaba muchísimo por trabajo, así que cuando me quedé embarazada fueron muchos los que me aseguraban que tendría que cambiar de trabajo. Pero eso es precisamente lo que más me gusta de mi rol, así que tan solo imaginarme nueve horas al día metida en una oficina me producía una enorme tristeza. Gracias a la inestimable colaboración de mi pareja y de los abuelos, con los que K. está encantado de quedarse, sigo haciendo lo que más me gusta aunque, obviamente, a un ritmo muchísimo menos frenético.

Además de trabajar, cuando estoy de viaje puedo cenar con adultos sin tener que pensar en nada más, tomarme una copita con los compañeros y, a veces, incluso descansar. Siempre echo de menos a K. y, por ello, aunque sé que me hace falta tanto de un punto de vista laboral como personal, trato de limitar la frecuencia. De vez en cuando ha habido gente que ha intentado hacerme sentir ‘mala madre’ por esto. Yo creo que es mucho mejor prescindir de mamá unos días, que tener que aguantar una madre frustrada.

Cristina

Los viernes tanto mi marido yo como tenemos media jornada en el trabajo. Pero en lugar de ir a buscar a A. antes a la guardería, es el día que nos reservamos para comer juntos tranquilamente: probar nuevos restaurantes donde sería complicado entrar con un niño, charlar sin ser interrumpidos constantemente, comer con tranquilidad… Y si el peque se pasa una hora y media más de lo estrictamente necesario en la guarde, pues tampoco creo que sea un drama.

Elena P.

Yo no renuncio. Miento. Yo he renunciado a mucho, a toda mi vida individual durante unos meses. Únicamente puedo ‘escaparme’ cuando estamos con mis padres, que viven a 250 km. y, la verdad es que al ser tan pequeños mis hijos, no acabo de ‘desconectar’, o quizás es porque no estoy entrenada… El caso es que el primer paso para cambiar esta tónica es ser consciente de ello, así que yo tampoco voy a renunciar a MI tiempo.

Ana C.

No renuncio a ir al cine, no renuncio a ir a conciertos, no renuncio a tener un rato al día con mi pareja, distendido y a solas; no renuncio a comer tranquilamente antes de ir a buscar a X. a la guarde y no renuncio a buscar momentos para ver a mis amigos sin hijos.

Glenda

Yo sinceramente he renunciado a muchas cosas por la maternidad, algunas pesan más que otras. La que no estoy dispuesta a negociar es mi tiempo de lectura… Amo un buen libro, por lo que la puede la casa estar un poco desastre, tener algún pendiente en el trabajo… pero después de las 22:00 al menos 3 veces a la semana, es hora de lectura.

Mara

Yo no renuncio a salir al menos una vez al mes a cenar con mis amigas ni tampoco a hacer deporte al menos dos veces por semana. Lo necesito. Necesito arreglarme, verme guapa, salir con chicas, hablar de otros temas que no sean trabajo o hijos. Necesito un poco de tiempo para mí, para relajarme, para descansar, para crecer como persona, para trabajar, para ir de tiendas….todo ello hace que me sienta bien y por supuesto si todo esto fluye tengo mucha más energía para que mi relación con A. y con mi marido sea muy fructífera. Creo que nuestros hijos necesitan que estemos bien para que el tiempo que pasemos con ellos sea tiempo de calidad.

¡Síguenos y comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.