Cómo organizar una dieta vegana o vegetariana en un bebé (Parte II)

En el post anterior sobre la dieta vegetariana o vegana a aplicar con un bebé, os comentaba unas pautas generales y unos nutrientes a controlar. Lo siguiente a tener en cuenta son los suplementos.

SUPLEMENTOS:

B12: Es el único suplemento IMPRESCINDIBLE (y cuando digo imprescindible, es porque es absolutamente imprescindible) en una dieta vegana. La mayoría de dietas ovolactovegetarianas tampoco cubren los requerimientos así que, por precaución, se recomienda tomarlo. La suplementación es muy sencilla: Hay distintas pautas en función de si se da dos veces al día, una vez al día o una vez a la semana. Nosotros hemos optado por la semanal. También hay distintas marcas; nosotros usamos las de Solgar, de venta en farmacias. Son gotas, y la dosis en función de la edad es la siguiente: 6-12 meses, 400 mcg; 1-3 años, 750 mcg; 3-8 años, 1.000 mcg; 8-14 años, 1.500 mcg; más de 14 años, 2.000 mcg.

Hay que dársela con un alimento que le guste porque hay que tomarla de una vez para que la absorción sea buena, no vale que deje un poco y ponérselo en la siguiente comida.

OMEGA 3: Sobre esto hay bastante controversia. No está claro que haya que suplementar. Las opciones que nos dieron fueron dos:

         – Opción 1: asegurar la ingesta de ALA diaria (un tipo de omega-3 que es precursor de los demás) con dos nueces (molidas o en crema), media cucharada de semillas de lino machacadas o media cucharadita de aceite de lino (estas dosis son para bebés).

        – Opción 2: .suplementar con 100 mcg de DHA diarios.

Nosotros hacemos un mix: Le damos bastantes nueces, a veces le echamos un chorrito de aceite de lino en las comidas y también suplementamos, aunque no somos estrictos y algún día se nos olvida. Usamos la marca NutiLab, proveniente de algas, pedida en farmacia.

Una equivocación frecuente es pensar que una buena opción para aportar nutrientes es darles algas. ¡Error! Las algas tienen demasiado contenido en yodo para nuestro organismo, los niños no deberían tomarlas y los adultos, pocas veces.

VITAMINA D: la fuente principal de vitamina D es la exposición solar. Sin embargo, con nuestros hábitos de vida es difícil obtenerla de este modo, sobre todo en el norte de España y en los meses de invierno (tenemos bastante déficit de vitamina D, al contrario de lo que pueda parecer). La segunda fuente de vitamina D son los lácteos, por eso se recomienda suplementar en lactantes alimentados con pecho. En niños vegetarianos que no tomen lácteos, no hay recomendaciones específicas. Sin embargo, en un entorno como el nuestro, en general se recomienda suplementarla. La ingesta diaria recomendada desde el año hasta los 70 años son 600 mcg, así que eso es lo que le estamos damos a nuestro hijo excepto en los meses de verano

Pues éste es nuestro resumen para la dieta de nuestro hijo (y para la nuestra, aunque con cantidades mayores). De todas formas, hay que tener en cuenta con quién estamos tratando. No se trata de hacer el menú y ya está, porque nuestro niño de repente puede no querer ver ni una hoja verde, o va y no quiere la fruta, o el tomate que le encantaba ahora ni de lejos… Éstas son unas pautas ideales, pero para nada son siempre la realidad. Nosotros nos conformamos con hacerlo más o menos, y en los tentempiés aprovechar a darle frutos secos, fruta, pan integral…

Me gustaría hacer una mención a la guardería El sitio de tu recreo que nos ha ayudado y puesto todo tipo de facilidades a la hora de mantener esta alimentación. Y señalar que lo primero que haría si decidís lanzaros, es consultar con un nutricionista y pediatra especializado, que os va a poder asesorar y aportar recomendaciones adaptadas a vuestras circunstancias.

Es mucho más fácil de lo que parece, y las ventajas son infinitas… ¡¡Ánimo!!

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