Pañales de tela: rutina de lavado y organización

Después de explicaros todo lo que hay que saber para elegir los pañales de tela que más se adaptan a nuestras necesidades, en este post os contaré cómo nos hemos organizado para tener siempre repuestos limpios. 

En primer lugar, tenemos 20 pañales; esto nos permite poner la lavadora aproximadamente un día sí y otro no. Hemos dispuesto dos baldes en un baño pequeño: uno ‘seco’ y otro ‘húmedo’. Si el pañal tiene sólo pis, es sencillo: simplemente se echa en el balde ‘seco’ con las capas desplegadas y los velcros cerrados para que no se peguen al lavarse. Así se mantienen aireados hasta que pongamos la lavadora.

Si el pañal tiene caca, la tiramos al váter. A veces es despegarla sin más, pero otras hay que ayudarse de algo: nosotros usamos un depresor lingual de plástico (de los que usa el médico para ver la garganta), pero vale cualquier palo plano de algún material que se lave fácilmente. Luego, enjuagamos el pañal con la ducha que ponemos a presión. La caca de los bebés es muy hidrosoluble y con esto sale súper fácil, en unos segundos no queda ningún resto. Le damos un poquito de jabón lagarto, sin frotar, sólo para que se quede con jabón, y lo echamos al otro cubo, donde se mantendrá en remojo hasta poner la lavadora. Para todo esto usamos unos guantes que tenemos al lado del balde.

Cuando tenemos aproximadamente 10 pañales, ponemos la lavadora. Utilizamos un detergente especial para pañales, sin blanqueantes ni otros químicos que pueden dañar los absorbentes. El que nosotros usamos es de la marca Rockin green, caro pero muy efectivo, con un cacito muy pequeño es suficiente. Elegimos un programa de 1 hora, a 40º y 1000 rpm. Se pueden usar programas más rápidos (30-45 minutos) si tenéis. Solemos poner la lavadora sólo con los pañales, aunque se pueden meter más cosas. Sí conviene que no esté muy llena para que los pañales tengan espacio para moverse. Luego, si es posible, se tienden al sol.

Una de las cosas que a mí me echaba para atrás con esto de los pañales de tela era que pensaba que si no frotaba, no se iban a limpiar bien e iban a quedar teñidos (que no es lo mismo que manchados pero aun así…). Lo cierto es que al principio pasaba, pero en cuanto tuvieron unos cuantos lavados, además de que absorbían mejor, dejó de pasar.

Otra cosa importante es qué hacemos cuando estamos fuera de casa. Pues bien, llevamos una bolsa impermeable para los pañales manchados (las venden en los mismos sitios) hasta que llegamos a casa. No pasa nada por que no se limpien inmediatamente. En la guardería, por ejemplo, nos los dan en esa bolsa y los limpiamos al llegar.

Algo que podréis ver en las tiendas son unos forros que es como una telita muy fina que luego se desecha, pero a nosotros nos parece un engorro más que una ayuda. Sí hay que usarlos cuando le echéis cremas en el culito, ya que pueden estropear el pañal.

¡Pues esta es nuestra rutina! Puede parecer mucho, pero una vez lo tienes organizado es sencillo y rápido. ¡Ánimo a las que lo estéis considerando!

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